Jorge Manzano Lagunas
CEPER Victoria Kent (Alhaurín de la Torre, Málaga)
RESUMEN: El siguiente
artículo tiene como intención aunar la teoría sobre la motivación en las aulas
de la educación primaria con ejemplos prácticos de cómo poder motivar tanto a
los alumnos y alumnas, como al profesorado, ya que un profesorado motivado en
enseñar, resultará un gran ejemplo para su alumnado que tendrá mayor interés en
aprender.
PALABRAS CLAVE: motivación intrínseca, motivación extrínseca, Maslow, estudiantes, esfuerzo, trabajo en
equipo,
Según
la enciclopedia virtual WIKIPEDIA1:
Motivación
son los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y
persistir en ellas para su culminación.
Motivación, en pocas palabras, es la voluntad
para hacer un esfuerzo, por alcanzar las metas de la organización, condicionado
por la capacidad del esfuerzo para satisfacer alguna necesidad personal.
La palabra motivación deriva del latín motus, que
significa movido, o de motio, que significa movimiento. La motivación puede
definirse como el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia
un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello
el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para
que deje de hacerlo.
Son las actitudes que dirigen el comportamiento
de una persona hacia el trabajo y lo apartan de la recreación y otras esferas
de la vida.
"Es el impulso que inicia, guía y mantiene el
comportamiento, hasta alcanzar la meta u objetivo deseado".
La motivación exige necesariamente que haya alguna
necesidad de cualquier grado; ésta puede ser absoluta, relativa, de placer o de
lujo. Siempre que se esté motivado a algo, se considera que ese "algo"
es necesario o conveniente. La motivación es el lazo que une o lleva esa acción
a satisfacer esa necesidad o conveniencia, o bien a dejar de hacerlo.
Los
motivos pueden agruparse en diversas categorías:
- En primer lugar
figuran los motivos racionales y los emocionales.
- Los motivos pueden
ser egocéntricos o altruistas.
- Los motivos pueden
ser también de atracción o de rechazo, según muevan a hacer algo en favor
de los demás o a dejar de hacer algo que se está realizando o que podría
hacerse
Existe
la motivación intrínseca y extrínseca
- La motivación
intrínseca se evidencia cuando el individuo realiza una actividad por
el simple placer de realizarla, sin que nadie de manera obvia le de algún
incentivo externo. Un hobby
es un ejemplo típico, así como la sensación de placer, la autosuperación o
la sensación de éxito.
- La motivación extrínseca aparece cuando lo que
atrae no es la acción que se realiza en sí, sino lo que se recibe a cambio
de la actividad realizada (por ejemplo, una situación social, dinero,
comida o cualquier otra forma de recompensa).
Se piensa que los dos tipos de motivación (intrínseca
y extrínseca) eran aditivos, y podrían ser combinados para producir un nivel
máximo de motivación. De hecho, la motivación extrínseca puede ser útil para
iniciar una actividad, pero esta puede ser después mantenida mediante los
motivadores intrínsecos de esta.
Algunos autores distinguen entre dos tipos de
motivación intrínseca: uno basado en el disfrute y el otro en la obligación. En
este contexto, la obligación se refiere a la motivación basada en lo que un
individuo piensa que debería ser hecho. Por ejemplo, un sentimiento de
responsabilidad por una misión puede conducir a ayudar a otros más allá de lo
que es fácilmente observable, recompensado, o divertido. Evidentemente, se
refiere aquí a la obligación de autoexigencia, ya que la obligación por parte
de terceros sería un motivante extrínseco.
Existen
diversidad de teorías que centran la atención en uno o varios de los aspectos
que forman parte del proceso de motivación de los trabajadores. Desarrollaré la Teoría de Maslow.
Teoría
de Maslow
Maslow
estableció una serie de necesidades experimentadas por el individuo, dando
origen a la llamada «pirámide de necesidades». Según esta teoría, la
satisfacción de las necesidades que se encuentran en un nivel determinado lleva
al siguiente en la jerarquía, sin embargo se dan zonas de coincidencia entre un
nivel y otro ya que no se da una satisfacción total de las necesidades.
Maslow indicó
en un principio cinco niveles de necesidades y los clasificó por orden de
importancia. En la base de la pirámide se encuentran las necesidades básicas o
primarias, y en la cúspide las de orden psicológico o secundarias.
Cuando se han
cubierto las necesidades vitales, son los deseos de cada individuo los que
establecerán el orden de necesidades e incluso podrá modificar la jerarquía con
el paso del tiempo. En la actualidad, cuenta con ocho etapas distribuidas en
las mismas necesidades más la de transcendencia en el vértice de la pirámide.
GRÁFICO. TEORÍA DE MASLOW
![[maslow.jpg]](file:///C:/Temp/msohtml1/01/clip_image001.jpg)
- Necesidades
básicas. Se encuentran en el primer nivel y su satisfacción es necesaria
para sobrevivir. Son el hambre, la sed, el vestido...
- Necesidades
de seguridad. Están situadas en el segundo nivel, son la
seguridad y protección física, orden, estabilidad...
- Necesidades
de aceptación social o de pertenencia. Están relacionadas
con los contactos sociales y la vida económica. Son necesidades de
pertenencia a grupos, organizaciones...
- Necesidades
de estatus y prestigio. Su satisfacción se produce cuando aumenta la
iniciativa, autonomía y responsabilidad del individuo. Son necesidades de
respeto, prestigio, admiración, poder...
- Necesidades
de autorrealización. Surgen de la necesidad de llegar a realizar
el sistema de valores de cada individuo, es decir lograr sus máximas
aspiraciones personales.
Hoy día sabemos
que en los colegios hay alumnos y alumnas de muchas etnias, religiones y
procedencia social diversa, por lo que habrá también niños y niñas que ya
tengan más cubiertas las necesidades básicas que otros.
Por lo tanto,
las motivaciones serán distintas entre un alumnado diverso, por lo que los
maestros y maestras debemos de conocer los mayores detalles posibles sobre
nuestro alumnado para poder adaptarse a su realidad social y tratar de darle a
cada uno y una la motivación necesaria en función de sus necesidades.
La falta de
motivación es señalada como una de las causas primeras del deterioro y uno de
los problemas más graves del aprendizaje, sobre todo en educación formal.
Todo el mundo
está de acuerdo en que los estudiantes motivados aprenden con mayor rapidez, y
más eficazmente, que los estudiantes que no están motivados. La motivación debe
ser considerada tanto al inicio como durante el desarrollo de los cursos, es
imprescindible motivar a quién quiere aprender.
En los contextos
educativos se distingue entre individuos con orientaciones intrínsecas cuando
su aproximación a la tarea se centra en el aprendizaje; y aquellos con
orientaciones extrínsecas cuando se fijan en el resultado material, en la nota
que pueden obtener.
Según Dweck y Elliot (citado en Huertas, 1997)
hay estudiantes orientados netamente hacia el aprendizaje, motivación
claramente intrínseca. En cambio están los orientados hacia metas de ejecución,
buscando resultados concretos y beneficios tangibles. Su preocupación se
focaliza en el valor instrumental de la tarea concreta, se buscan juicios
positivos o se tiene miedo al fracaso, pero este énfasis en motivos externos
puede llevar a inhibir la creatividad. Se han identificado algunos de los obstáculos o inhibidores de la creatividad en las
actividades académicas2, entre ellos:
- Excesiva búsqueda del éxito, donde la atención
del estudiante se polariza hacia las calificaciones y los reconocimientos
externos.
- Miedo a desviarse de una conducta tipo, a hacer
el ridículo, miedo al error, a salirse de la comodidad de ser "uno
más" en la masa de estudiantes, no teniendo que realizar esfuerzos
para destacarse.
- Prohibición de hacer preguntas, bloquea su
sentido crítico.
- Conformismo, someterse a la disciplina, a
normas estrictas e inamovibles.
- Trabajo contrarreloj, la presión del tiempo
favorece el estudio memorístico y sin elaboración personal, anulando un
aprendizaje real, creativo e inteligente.
- Educación excesivamente autoritaria, afán
desmedido en la búsqueda de "la verdad".
- Confianza excesiva en la razón y la lógica;
rigidez de pensamiento, dificultad para cambiar de sistema.
- Dificultad para aislar el problema y para
investigar lo obvio.
Como
consecuencia de los procesos atribucionales, en las situaciones de aprendizaje,
se dan una serie de disposiciones relativamente estables, como las atribuciones
de fracaso a factores incontrolables, que requieren el diseño de intervenciones
capaces de cambiar esas atribuciones maladaptativas por otras, como el
esfuerzo, que posibiliten la superación del fracaso.
Weigner (1972)
y Bar-Tal (1978), teniendo en cuenta que las estructuras cognitivas asociadas
con las atribuciones que los alumnos y alumnas hacen, pueden ser aprendidas,
sugieren que el cambio de estas estructuras pueden influir en las expectativas
futuras del éxito. Bar-Tal proporciona las siguientes estrategias:
a)
El maestro usará tareas individualizadas para
armonizar capacidades, de tal manera que el éxito sea atribuido a capacidad.
b)
La retroalimentación del maestro enfatizará
atribuciones internas para el éxito, es decir, capacidad y esfuerzos atípicos, e indicará que la causa
del fracaso es la falta de esfuerzo.
c)
Los maestros y maestras usarán refuerzo positivo
directo.
d)
Los maestros y maestras proporcionarán instrucciones
adecuadas para cada tarea.
Las
expectativas para conseguir metas futuras dependen de los resultados pasados.
Las autopercepciones de baja capacidad reducen las expectativas para el éxito
futuro.
Los estudiantes
utilizan los afectos que sus actuaciones producen en el maestro o la maestra
para hacer inferencias causales sobre si mismo. Así, las manifestaciones de
simpatía del maestro, después del fracaso, la alabanza del éxito, la ausencia
de crítica para el fracaso en tareas fáciles producen disminución de las
expectativas de éxito, que a veces origina vergüenza y frustración.
Cuando los
alumnos o alumnas piensan que su fracaso es insuperable, surge la “desesperanza
aprendida”. Cuando se tiene la creencia de que las causas del fracaso son
factores no controlables por el sujeto se produce un deterioro de la actuación
que sigue al fracaso, en cambio, cuando se cree que el fracaso puede superarse con
el esfuerzo, se producen respuestas más constructivas.
Por lo tanto, los
niños necesitan apoyo y protección, pero también necesitan que se les “enseñe
el camino” para conseguir por ellos mismos los logros que pretenden alcanzar,
tratando de que estos objetivos sean verdaderamente alcanzable, para lo cual
debemos de hacerles ver que existe un sacrificio para llegar al éxito, o para
alcanzar las metas que nos proponemos y no todo es un camino de rosas donde se
consiguen resultados con el mínimo esfuerzo, sino mas bien una “sierra”, donde
confluirán momentos de éxito con “fracasos” o decepciones asumibles.
Como decía Andrew
McKie3: “La peor preparación posible para la vida adulta es sacar
siempre buena nota en los exámenes”.
Cuanto más hagamos por
ellos, menos decidirán hacer solos, con lo que creamos un círculo vicioso de
impotencia aprendida. En última instancia, cuanto más empujemos nosotros desde
fuera, menos podrá hacer el niño solo desde dentro.
John Wooden4
dice en uno de sus libros:
“El auténtico éxito sólo se
puede alcanzar mediante la autosatisfacción, al saber que uno ha hecho todo lo
que ha podido dentro de unos límites de su capacidad para llegar a ser o mejor
que podía llegar a ser”.
Hay que valorar los
objetivos alcanzados, partiendo del nivel que poseemos al empezar el reto que
nos hemos propuesto (mejorar el tiempo en una carrera, sacar mejor nota que en
el último examen, etc…). Si para evaluar nuestro éxito nos fijamos en quienes
nos rodean, estaremos sometidos para siempre a un sentimiento de fracaso y
desaliento. Siempre tendremos a nuestro alrededor a alguien que sea mayor,
mejor, más rápido o más lo que sea. Sin embargo, las cosas empezarán a cambiar
en cuanto nos centremos en nuestra propia mejoría.
Sin embargo, no todo es negativo en la comparación. Si
queremos mejorar a alguien, siempre desde un punto de vista sano y deportivo,
tendremos un estado de motivación mayor que hará que seamos mejores respecto a
nosotros mismos. Es la motivación que supone exponer nuestras dotes a los
demás, e incorpora la idea de estimularnos frente a los demás.
El “estado” con el que se afronta un determinado aprendizaje
o una enseñanza es esencial para conseguir los logros educativos. Si estamos en un mal estado para aprender, seremos
incapaces de hacerlo con la misma eficacia con que podíamos hacerlo en el caso
contrario.
Nuestro
entusiasmo por nuestra asignatura, por nuestra profesión, por los jóvenes y por
la vida se transmite. Es posible que seamos la única persona con que el
discente se encuentre en su vida que está apasionada por algo, de modo que de
nosotros depende enseñarle, con el ejemplo, lo mucho que podemos alcanzar si
estamos apasionados.
El estado
de aprendizaje ideal es aquel que combina unos elevados niveles de desafío con
unos bajos niveles de estrés, lo que se denomina “fluir”.
Aprender
es una cuestión de establecer y luego reforzar unas conexiones tipo tentáculo
que unen a cientos de miles de millones de células cerebrales, o envían una
energía eléctrica que se distribuye por las redes neuronales. Lo que esto
significa es que cuantas más conexiones establecemos, más conexiones podemos
establecer.
Aprendemos
mejor cuando unimos los nuevos conocimientos a cosas con las que ya tenemos
establecidas unas conexiones. A esto se le llama aprendizaje significativo.
Hay ocho
inteligencias. En realidad, no se trata de cuán inteligente es uno, sino de qué
modo es inteligente. Son las siguientes:
1.
Lógica-matemática (Albert Eintein)
2. Trabajo en
equipo (Diana de Gales)
3.
Intrapersonal (la Madre
Teresa )
4.
Visual/espacial (Picasso)
5.
Corporal/física (el mecánico de asistencia en carretera)
6. Musical (Mozart)
7. Naturalista
(Charlie Dimmock, especialista en jardinería)
8.
Verbal/lingüística (Shakespeare)
Imaginemos
nuestra clase y que, al contemplar a los alumnos que tenemos delante, nos damos
cuenta de que las ocho personas diferentes están en el aula. ¿Qué actividades
les propondríamos para que pudieran desarrollar sus virtudes al menos una vez
en el transcurso de la clase?
Lógica/matemática
Puzzles, tablas
(por ejemplo, bloque de números para practicar la suma o la multiplicación)
gráficos, análisis, conclusiones, predicciones, secuencias, consecuencias,
trabajo estadístico, ratios, deducción de reglas generales (por ejemplo,
definir reglas gramaticales a partir de las secuencias de un idioma
extranjero).
SUMA
35
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32
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35
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31
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40
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45
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39
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46
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29
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32
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42
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24
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40
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44
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42
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50
|
47
|
Trabajo en
equipo
Trabajo en
grupo (colaborativo), trabajo en equipo (competitivo), entrevistas, tertulias, teatro,
enseñar a los demás, liderazgo de grupo, coordinación de grupo. Los alumnos más
aventajados enseñarán al resto en pequeños grupos, estos alumnos o alumnas aprenderán
porque están enseñando, ya que enseñar y aprender están íntimamente unidos, y
una de las mejores maneras de aprender es enseñar a los demás.
Intrapersonal
Crear alumnos y
alumnas autónomos tratando de guiarles hacia las respuestas y no dárselas
hechas. Por ejemplo, respondiendo con preguntas a las suyas. P.e. ¿Tú qué
crees? ¿piensas que eso es lógico? ¿si compras puedes tener más dinero después?
Estimulémosle
para que reflexione, activamente sobre los procesos que ha seguido para conseguir
lo que ha conseguido.
Otra
oportunidad es ese tipo de prueba que se hace al final de un tema para evaluar
lo bien que han hecho las cosas los alumnos. En vez de dejarlo tal cual (una
nota, un porcentaje, una puntuación, una media), analicemos un poco más y
dediquemos cierto tiempo a valorar cómo han hecho las cosas. Esto nos dará
también ocasión de evaluarnos, como profesores, y estimularnos a reflexionar
sobre nuestra práctica y mejorarla. Preguntemos al grupo qué partes aprendieron
de forma más rápida y por qué.
¿Qué hicimos
para ayudarles a aprender? ¿Obstaculizó su aprendizaje algo de lo que hicimos?
¿Cómo creen que podríamos mejorar la explicación que hicimos de ese tema la
próxima vez que vayamos a explicarlo?
Visual/espacial
Aprender
mapas, pósteres, redes de conocimientos, colorear, rotuladores, símbolos, iconos,
visualización, exposiciones instructivas.
Se ha de
trabajar la memoria visual de las imágenes, más que de las palabras, a través
de la utilización de colores para resaltar lo más importante. El rotulador,
puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, y, sin embargo, pocas
son las escuelas que fomentan que sus alumnos los utilicen de forma activa.
Corporal/física
Juegos de
simulación, hacer maquetas, movimiento, actuar, ejercicios prácticos, personificar
el aprendizaje, pasear por el aprendizaje, cortar y pagar rompecabezas, resolverlos,
gimnasia cerebral.
El descanso
también es muy importante, ante periodos prolongados de trabajo, debemos
descansar al menos cada hora, para estirar los músculos, andar y despejarse un
poco.
Musical
Yo aconsejo escuchar música a un volumen bajo mientras se trabaja,
siempre y cuando no distraiga a los discentes de la tarea que tienen que
realizar, ya que como es
sabido, en el aprendizaje y la motivación, la variedad es la palabra clave. El silencio
es necesario en el aula de la misma forma que hay alumnos y alumnas en clase que trabajan mejor con la música, ya que para ellos es un
elemento motivador excelente.
Verbal/lingüística
Debates,
cuentos, exposiciones orales, poemas, ensayos, juegos de palabras, sinónimos y
antónimos, rimas, anuncios radiofónicos, eslóganes para camisetas, pósteres comerciales,
discursos, diarios.
Naturalista
Adentrarse
en el entorno para aprender, buscar relaciones con la naturaleza, clasificar en
familias y en formas matemáticas la naturaleza.
Ante todo, se debe enseñar lo
que se sabe, pero no debemos dejar de enseñar aquello que un niño o niña deba
aprender simplemente porque a nosotros no nos “agrade” esa asignatura, ya que
una de las principales ideas en que se asienta el trabajo con la inteligencia
múltiple es enseñar al niño en su conjunto, y no sólo a una parte limitada de
su potencial. Hay que enseñar de manera globalizada, y no sólo una parte o
distintas partes de lo amplio y hermoso que es el mundo de la enseñanza.
El implicar al alumnado para que “enseñe” al
resto de la clase sus “habilidades” en unas determinadas tareas, tiene tres grandes
ventajas:
1. Ofrece al
alumno la oportunidad de demostrar al profesor lo que sabe hacer y, al hacerlo,
puede cambiar las expectativas de éste. Y cuando han cambiado las expectativas,
puede ocurrir cualquier cosa.
2. Ofrece a los
niños la oportunidad de demostrar a sus compañeros lo que saben hacer. De esta
forma, un alumno que quizá nunca tiene posibilidad de ser “parte del equipo” en
clase de ciencias, por ejemplo, ahora tiene la oportunidad de vivir la integración
social porque la tarea ahora consiste en hacer una canción rap en ciencias y a
él se le da bien la música.
3. Ofrece a los
alumnos la oportunidad de demostrarse a sí mismos lo que saben hacer.
Esto no puede
tener más que un efecto positivo en la autoestima, con todas las recompensas
que ello conlleva.
Se debe de tratar enseñar de manera que en nuestro alumnado se de un
aprendizaje funcional, es decir, que los niños y niñas vean que lo que están
aprendiendo les va a ser útil en la vida real y no se va a quedar dentro de las
cuatro paredes del aula o circunscrito al ámbito escolar.
Lo que hace que la
mayor parte del aprendizaje escolar sea tedioso e irrelevante es la forma en
que se somete a los niños y niñas a unas asignaturas elaboradas de manera
artificial que no se corresponden con la realidad que viven en su sociedad. Einstein decía acerca de una de las diferencias
entre aprendizaje y enseñanza: Aprender equivale a experiencia. Todo lo demás
no es más que información.
Enseñamos, los
niños intentan aprender, lo olvidan, nos frustramos, se desaniman y de esta
manera la motivación de todos se resiente. Esto es lo que tenemos que tratar de
evitar.
Aristóteles
decía: Somos lo que hacemos de forma repetida. La excelencia, pues, no es un
acto, sino un hábito.
Haciéndome eco de lo que se dice en el libro5:
Motivar para aprender en el aula: Las siete claves de la motivación escolar
Ian GILBERT. Col.
Paidós Educador, 178. Ed.
Paidós. Barcelona, 2005
“La enseñanza
tiene que ver con las relaciones. Si son buenas, serán los alumnos quienes se
nos acerquen aunque hayan de saltar por un aro de fuego. Si son malas, tal vez
la situación sea la inversa.
Si el profesor
entra con la cara larga o inexpresiva, la enseñan a y el aprendizaje se verán afectados
negativamente durante el resto del día.
• Dediquemos tiempo a establecer relaciones con los alumnos.
• Sonriamos y demos la imagen de que deseamos estar ahí.
• Seamos nosotros mismos en el aula.
• Conectemos con la motivación que los alumnos ya tienen.
• Ayudémosles a comprender los efectos que las personas con
las que se juntan producen en ellos.
• Cuidemos el lenguaje. Evitemos los tópicos del profesor.
• Sirvamos de modelo de que nos divertimos y asumimos
riesgos.
• Utilicemos el modelo de “contenerse, entretener y
explicar”.
• Integremos diversas emociones positivas.
• Recurramos a la curiosidad activa del alumno.
• De vez en cuando, incluyamos cosas que el alumno ni
siquiera podía imaginar.
• Asegurémonos de que hacemos cuanto podemos para desarrollar
y mantener unos elevados niveles de esperanza.
• Pensemos qué podemos hacer para ayudar también a nuestra
comunidad a mantener la esperanza.
• Ofrezcamos oportunidades para que todos puedan destacar en
clase, por ejemplo las sesiones de lluvias de ideas.
• Asegurémonos de que nuestra escuela tiene una “visión” y de
que todos saben cuál es.
• Enseñemos al “corazón y la mente”, además de al cerebro, de
todos nuestros alumnos.”
Hay que partir del propio nivel de motivación que el niño o niña trae del
ámbito familiar y de su nivel de desarrollo.
A continuación detallaré algunas de las estrategias
que he seguido en mi carrera como docente para tener motivados a mis alumnos y
alumnas en su camino hacia el aprendizaje:
-
Trabajar de forma activa. Una actividad que se puede hacer con todos los
alumnos es El Libro Viajero, un
libro que tiene hojas en blanco y que ellos tienen que ir rellenando junto con
la ayuda de sus padres, abuelos, hermanos, etc…, poniendo fotos de momentos
importantes, gustos, aficiones, colores y comidas favoritas, poesías, canciones
y todo aquello que les gusten en un número determinado de páginas. Con esta actividad
se trabajan valores como el trabajo en familia, la cooperación, la solidaridad,
el compañerismo…, y es una actividad que motiva, ya que cuando entregan el
libro con sus páginas rellenas, el o la alumna es el centro de atención de la
clase ese día y así, todos los que participan se sienten el o la más importante
al menos por un día.

Foto de portada de “El libro viajero”.
Alumnos de 3ºC
de Primaria del Colegio Platero, Las
Chapas, curso 08/09
-
Empezar
utilizando un lenguaje sencillo, claro y
estructurado, para que el alumnado entienda lo que se le dice, para
progresivamente ir introduciendo nuevos términos y ampliar el vocabulario. Por ejemplo empezar con palabras que los
alumnos conozcan y poco a poco ir introduciendo sinónimos, antónimos, palabras
polisémicas, etc… Se puede hablar de dibujos que ellos conozcan, hacer charlas
sobre sus aficiones, deportes preferidos, grupos de música, etc…
-
Usar materiales manipulativos que favorezcan
el aprendizaje divertido y variado. Por
ejemplo en las actividades de peso, longitudes y medidas, utilizar, balanzas, metros, botellas, vasos,
así como realizar salidas al patio para que tengan contacto con materiales
naturales.
-
Transmitir a los
niños y niñas la idea de funcionalidad
de todas las actividades. Para ello
las fuentes que provoquen las actividades deben estar íntimamente relacionadas
con la vida, intereses, exigencias y experiencias del alumnado.
-
Proporcionar situaciones de aprendizaje que tengan
sentido para ellos y resulten motivadores, como por ejemplo hacer salidas para que comprueben in situ como son los
materiales y se motiven saliendo de la rutina del aula o realizar ellos mismos
las figuras geométricas con papel, cartulinas o palillos y plastilina.

Trabajos
realizados por alumnos y alumnas de 3º C del Colegio Platero, Las Chapas, curso
08/09
-
Promover el aprendizaje socializado y de ayuda
entre ellos y ellas, a través de trabajos
en grupo. Los grupos serán diferentes cada vez para facilitar el aprendizaje entre iguales, la cooperación y el trabajo
colaborativo, la cohesión del grupo, el trabajo por proyectos, la atención a la
diversidad, la pertenencia al centro, la mediación en conflictos y la relación
con el entorno y con los servicios de la comunidad.
La
diversidad de agrupamientos proporciona
una mejor explotación de las actividades escolares y constituye un instrumento
de adecuación metodológica a las necesidades de los alumnos.

Trabajo realizado por un grupo de alumnos y alumnas de
3º C del Colegio Platero, Las Chapas, curso 08/09
-
Fomentar y
contribuir a desarrollar los aspectos
afectivos, escuchándoles en sus
demandas y necesidades a través de asambleas o espacios semanales dedicados a
que hablen y cuenten sus cosas trabajando así la expresión oral, haciendo que
mantengan el turno de palabra, a través de levantar la mano.
-
Implicarse
cuando no trabajen para intervenir pedagógicamente.
-
Crear alumnos y
alumnas autónomos tratando de guiarles hacia las respuestas y no dárselas
hechas. Por ejemplo, respondiendo con preguntas a las suyas. P.e. ¿Tú qué
crees? ¿piensas que eso es lógico? ¿si compras puedes tener más dinero después?
-
Uso de una tabla de puntos rojos y verdes, para
premiar a los que mejor comportamiento tengan, más trabajen y más se esfuercen,
partiendo siempre de su nivel inicial y no con respecto al resto de la clase.

-
Ofrecer una imagen real de buena relación con las familias realizando tres reuniones al año
con todas y las que sean necesarias con cada padre o madre, ya sea a petición
de los padres o por petición del tutor
BIBLIOGRAFÍA
Libros
GILBERT, Ian.
“Motivar para aprender en el aula: las siete claves de la motivación escolar”.
Col. Paidós Educador, 178. Ed. Paidós. Barcelona, 2005.
VV.AA,
“Psicología de la educación para profesores”.
Departamento de psicología evolutiva y de la educación. Universidad de
Málaga, 1992.
ALONSO TAPIA, J. “Motivar para el aprendizaje”, Edebé,
Barcelona. Cap. 1 y 2, 1997.
PÁGINAS WEB
NOTAS
- Enciclopedia virtual wikipedia.
- Dadamia, 2001. Cerda, 2000.
- Daily Telegraph
- Practical Modern Basketball.
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