sábado, 18 de febrero de 2012

ARTÍCULO LA MOTIVACIÓN EN E.P. Publicado en la revista Isla de Arriarán


LA MOTIVACIÓN EN LA EDUCACIÓN PRIMARIA
Jorge Manzano Lagunas
CEPER Victoria Kent (Alhaurín de la Torre, Málaga)



RESUMEN:  El siguiente artículo tiene como intención aunar la teoría sobre la motivación en las aulas de la educación primaria con ejemplos prácticos de cómo poder motivar tanto a los alumnos y alumnas, como al profesorado, ya que un profesorado motivado en enseñar, resultará un gran ejemplo para su alumnado que tendrá mayor interés en aprender.

PALABRAS CLAVE: motivación intrínseca, motivación extrínseca,  Maslow, estudiantes, esfuerzo, trabajo en equipo,


Según la enciclopedia virtual WIKIPEDIA1:

Motivación son los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación.
Este término está relacionado con el de voluntad y el del interés.
Motivación, en pocas palabras, es la voluntad para hacer un esfuerzo, por alcanzar las metas de la organización, condicionado por la capacidad del esfuerzo para satisfacer alguna necesidad personal.
La palabra motivación deriva del latín motus, que significa movido, o de motio, que significa movimiento. La motivación puede definirse como el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje de hacerlo.
Son las actitudes que dirigen el comportamiento de una persona hacia el trabajo y lo apartan de la recreación y otras esferas de la vida.
"Es el impulso que inicia, guía y mantiene el comportamiento, hasta alcanzar la meta u objetivo deseado".
La motivación exige necesariamente que haya alguna necesidad de cualquier grado; ésta puede ser absoluta, relativa, de placer o de lujo. Siempre que se esté motivado a algo, se considera que ese "algo" es necesario o conveniente. La motivación es el lazo que une o lleva esa acción a satisfacer esa necesidad o conveniencia, o bien a dejar de hacerlo.

Los motivos pueden agruparse en diversas categorías:
  • En primer lugar figuran los motivos racionales y los emocionales.
  • Los motivos pueden ser egocéntricos o altruistas.
  • Los motivos pueden ser también de atracción o de rechazo, según muevan a hacer algo en favor de los demás o a dejar de hacer algo que se está realizando o que podría hacerse


Existe la motivación intrínseca y extrínseca

  • La motivación intrínseca se evidencia cuando el individuo realiza una actividad por el simple placer de realizarla, sin que nadie de manera obvia le de algún incentivo externo. Un hobby es un ejemplo típico, así como la sensación de placer, la autosuperación o la sensación de éxito.
  • La motivación extrínseca aparece cuando lo que atrae no es la acción que se realiza en sí, sino lo que se recibe a cambio de la actividad realizada (por ejemplo, una situación social, dinero, comida o cualquier otra forma de recompensa).

Se piensa que los dos tipos de motivación (intrínseca y extrínseca) eran aditivos, y podrían ser combinados para producir un nivel máximo de motivación. De hecho, la motivación extrínseca puede ser útil para iniciar una actividad, pero esta puede ser después mantenida mediante los motivadores intrínsecos de esta.
Algunos autores distinguen entre dos tipos de motivación intrínseca: uno basado en el disfrute y el otro en la obligación. En este contexto, la obligación se refiere a la motivación basada en lo que un individuo piensa que debería ser hecho. Por ejemplo, un sentimiento de responsabilidad por una misión puede conducir a ayudar a otros más allá de lo que es fácilmente observable, recompensado, o divertido. Evidentemente, se refiere aquí a la obligación de autoexigencia, ya que la obligación por parte de terceros sería un motivante extrínseco.

Existen diversidad de teorías que centran la atención en uno o varios de los aspectos que forman parte del proceso de motivación de los trabajadores. Desarrollaré la Teoría de Maslow.

 Teoría de Maslow

Maslow estableció una serie de necesidades experimentadas por el individuo, dando origen a la llamada «pirámide de necesidades». Según esta teoría, la satisfacción de las necesidades que se encuentran en un nivel determinado lleva al siguiente en la jerarquía, sin embargo se dan zonas de coincidencia entre un nivel y otro ya que no se da una satisfacción total de las necesidades.
Maslow indicó en un principio cinco niveles de necesidades y los clasificó por orden de importancia. En la base de la pirámide se encuentran las necesidades básicas o primarias, y en la cúspide las de orden psicológico o secundarias.
Cuando se han cubierto las necesidades vitales, son los deseos de cada individuo los que establecerán el orden de necesidades e incluso podrá modificar la jerarquía con el paso del tiempo. En la actualidad, cuenta con ocho etapas distribuidas en las mismas necesidades más la de transcendencia en el vértice de la pirámide.


GRÁFICO. TEORÍA DE MASLOW

[maslow.jpg]


  • Necesidades básicas. Se encuentran en el primer nivel y su satisfacción es necesaria para sobrevivir. Son el hambre, la sed, el vestido...
  • Necesidades de seguridad. Están situadas en el segundo nivel, son la seguridad y protección física, orden, estabilidad...
  • Necesidades de aceptación social o de pertenencia. Están relacionadas con los contactos sociales y la vida económica. Son necesidades de pertenencia a grupos, organizaciones...
  • Necesidades de estatus y prestigio. Su satisfacción se produce cuando aumenta la iniciativa, autonomía y responsabilidad del individuo. Son necesidades de respeto, prestigio, admiración, poder...
  • Necesidades de autorrealización. Surgen de la necesidad de llegar a realizar el sistema de valores de cada individuo, es decir lograr sus máximas aspiraciones personales.


Hoy día sabemos que en los colegios hay alumnos y alumnas de muchas etnias, religiones y procedencia social diversa, por lo que habrá también niños y niñas que ya tengan más cubiertas las necesidades básicas que otros.
Por lo tanto, las motivaciones serán distintas entre un alumnado diverso, por lo que los maestros y maestras debemos de conocer los mayores detalles posibles sobre nuestro alumnado para poder adaptarse a su realidad social y tratar de darle a cada uno y una la motivación necesaria en función de sus necesidades.


La falta de motivación es señalada como una de las causas primeras del deterioro y uno de los problemas más graves del aprendizaje, sobre todo en educación formal.

Todo el mundo está de acuerdo en que los estudiantes motivados aprenden con mayor rapidez, y más eficazmente, que los estudiantes que no están motivados. La motivación debe ser considerada tanto al inicio como durante el desarrollo de los cursos, es imprescindible motivar a quién quiere aprender.

En los contextos educativos se distingue entre individuos con orientaciones intrínsecas cuando su aproximación a la tarea se centra en el aprendizaje; y aquellos con orientaciones extrínsecas cuando se fijan en el resultado material, en la nota que pueden obtener.

Según Dweck y Elliot (citado en Huertas, 1997) hay estudiantes orientados netamente hacia el aprendizaje, motivación claramente intrínseca. En cambio están los orientados hacia metas de ejecución, buscando resultados concretos y beneficios tangibles. Su preocupación se focaliza en el valor instrumental de la tarea concreta, se buscan juicios positivos o se tiene miedo al fracaso, pero este énfasis en motivos externos puede llevar a inhibir la creatividad. Se han identificado algunos de los obstáculos o inhibidores de la creatividad en las actividades académicas2, entre ellos:

  • Excesiva búsqueda del éxito, donde la atención del estudiante se polariza hacia las calificaciones y los reconocimientos externos.
  • Miedo a desviarse de una conducta tipo, a hacer el ridículo, miedo al error, a salirse de la comodidad de ser "uno más" en la masa de estudiantes, no teniendo que realizar esfuerzos para destacarse.
  • Prohibición de hacer preguntas, bloquea su sentido crítico.
  • Conformismo, someterse a la disciplina, a normas estrictas e inamovibles.
  • Trabajo contrarreloj, la presión del tiempo favorece el estudio memorístico y sin elaboración personal, anulando un aprendizaje real, creativo e inteligente.
  • Educación excesivamente autoritaria, afán desmedido en la búsqueda de "la verdad".
  • Confianza excesiva en la razón y la lógica; rigidez de pensamiento, dificultad para cambiar de sistema.
  • Dificultad para aislar el problema y para investigar lo obvio.



Como consecuencia de los procesos atribucionales, en las situaciones de aprendizaje, se dan una serie de disposiciones relativamente estables, como las atribuciones de fracaso a factores incontrolables, que requieren el diseño de intervenciones capaces de cambiar esas atribuciones maladaptativas por otras, como el esfuerzo, que posibiliten la superación del fracaso.
Weigner (1972) y Bar-Tal (1978), teniendo en cuenta que las estructuras cognitivas asociadas con las atribuciones que los alumnos y alumnas hacen, pueden ser aprendidas, sugieren que el cambio de estas estructuras pueden influir en las expectativas futuras del éxito. Bar-Tal proporciona las siguientes estrategias:

a)       El maestro usará tareas individualizadas para armonizar capacidades, de tal manera que el éxito sea atribuido a capacidad.
b)       La retroalimentación del maestro enfatizará atribuciones internas para el éxito, es decir, capacidad  y esfuerzos atípicos, e indicará que la causa del fracaso es la falta de esfuerzo.
c)       Los maestros y maestras usarán refuerzo positivo directo.
d)       Los maestros y maestras proporcionarán instrucciones adecuadas  para cada tarea.


Las expectativas para conseguir metas futuras dependen de los resultados pasados. Las autopercepciones de baja capacidad reducen las expectativas para el éxito futuro.
Los estudiantes utilizan los afectos que sus actuaciones producen en el maestro o la maestra para hacer inferencias causales sobre si mismo. Así, las manifestaciones de simpatía del maestro, después del fracaso, la alabanza del éxito, la ausencia de crítica para el fracaso en tareas fáciles producen disminución de las expectativas de éxito, que a veces origina vergüenza y frustración.
Cuando los alumnos o alumnas piensan que su fracaso es insuperable, surge la “desesperanza aprendida”. Cuando se tiene la creencia de que las causas del fracaso son factores no controlables por el sujeto se produce un deterioro de la actuación que sigue al fracaso, en cambio, cuando se cree que el fracaso puede superarse con el esfuerzo, se producen respuestas más constructivas.
Por lo tanto, los niños necesitan apoyo y protección, pero también necesitan que se les “enseñe el camino” para conseguir por ellos mismos los logros que pretenden alcanzar, tratando de que estos objetivos sean verdaderamente alcanzable, para lo cual debemos de hacerles ver que existe un sacrificio para llegar al éxito, o para alcanzar las metas que nos proponemos y no todo es un camino de rosas donde se consiguen resultados con el mínimo esfuerzo, sino mas bien una “sierra”, donde confluirán momentos de éxito con “fracasos” o decepciones asumibles.

Como decía Andrew McKie3: “La peor preparación posible para la vida adulta es sacar siempre buena nota en los exámenes”.

Cuanto más hagamos por ellos, menos decidirán hacer solos, con lo que creamos un círculo vicioso de impotencia aprendida. En última instancia, cuanto más empujemos nosotros desde fuera, menos podrá hacer el niño solo desde dentro.

John Wooden4 dice en uno de sus libros:
“El auténtico éxito sólo se puede alcanzar mediante la autosatisfacción, al saber que uno ha hecho todo lo que ha podido dentro de unos límites de su capacidad para llegar a ser o mejor que podía llegar a ser”.

Hay que valorar los objetivos alcanzados, partiendo del nivel que poseemos al empezar el reto que nos hemos propuesto (mejorar el tiempo en una carrera, sacar mejor nota que en el último examen, etc…). Si para evaluar nuestro éxito nos fijamos en quienes nos rodean, estaremos sometidos para siempre a un sentimiento de fracaso y desaliento. Siempre tendremos a nuestro alrededor a alguien que sea mayor, mejor, más rápido o más lo que sea. Sin embargo, las cosas empezarán a cambiar en cuanto nos centremos en nuestra propia mejoría.
Sin embargo, no todo es negativo en la comparación. Si queremos mejorar a alguien, siempre desde un punto de vista sano y deportivo, tendremos un estado de motivación mayor que hará que seamos mejores respecto a nosotros mismos. Es la motivación que supone exponer nuestras dotes a los demás, e incorpora la idea de estimularnos frente a los demás.

El “estado” con el que se afronta un determinado aprendizaje o una enseñanza es esencial para conseguir los logros educativos. Si estamos en un mal estado para aprender, seremos incapaces de hacerlo con la misma eficacia con que podíamos hacerlo en el caso contrario.
Nuestro entusiasmo por nuestra asignatura, por nuestra profesión, por los jóvenes y por la vida se transmite. Es posible que seamos la única persona con que el discente se encuentre en su vida que está apasionada por algo, de modo que de nosotros depende enseñarle, con el ejemplo, lo mucho que podemos alcanzar si estamos apasionados.
El estado de aprendizaje ideal es aquel que combina unos elevados niveles de desafío con unos bajos niveles de estrés, lo que se denomina “fluir”.

Aprender es una cuestión de establecer y luego reforzar unas conexiones tipo tentáculo que unen a cientos de miles de millones de células cerebrales, o envían una energía eléctrica que se distribuye por las redes neuronales. Lo que esto significa es que cuantas más conexiones establecemos, más conexiones podemos establecer.
Aprendemos mejor cuando unimos los nuevos conocimientos a cosas con las que ya tenemos establecidas unas conexiones. A esto se le llama aprendizaje significativo.

Hay ocho inteligencias. En realidad, no se trata de cuán inteligente es uno, sino de qué modo es inteligente. Son las siguientes:

1. Lógica-matemática (Albert Eintein)
2. Trabajo en equipo (Diana de Gales)
3. Intrapersonal (la Madre Teresa)
4. Visual/espacial (Picasso)
5. Corporal/física (el mecánico de asistencia en carretera)
6. Musical (Mozart)
7. Naturalista (Charlie Dimmock, especialista en jardinería)
8. Verbal/lingüística (Shakespeare)

Imaginemos nuestra clase y que, al contemplar a los alumnos que tenemos delante, nos damos cuenta de que las ocho personas diferentes están en el aula. ¿Qué actividades les propondríamos para que pudieran desarrollar sus virtudes al menos una vez en el transcurso de la clase?

Lógica/matemática
Puzzles, tablas (por ejemplo, bloque de números para practicar la suma o la multiplicación) gráficos, análisis, conclusiones, predicciones, secuencias, consecuencias, trabajo estadístico, ratios, deducción de reglas generales (por ejemplo, definir reglas gramaticales a partir de las secuencias de un idioma extranjero).


SUMA

3
5
6
0
6
7
5
3

35
5
3
4
0
3
7
1
9

32
4
0
3
2
2
8
7
9

35
7
0
1
8
9
4
1
1

31
1
3
6
6
8
5
7
4

40
5
8
6
2
9
4
5
6

45
2
6
8
3
1
1
9
9

39
2
7
8
3
2
8
7
9

46










29
32
42
24
40
44
42
50

47




Trabajo en equipo
Trabajo en grupo (colaborativo), trabajo en equipo (competitivo), entrevistas, tertulias, teatro, enseñar a los demás, liderazgo de grupo, coordinación de grupo. Los alumnos más aventajados enseñarán al resto en pequeños grupos, estos alumnos o alumnas aprenderán porque están enseñando, ya que enseñar y aprender están íntimamente unidos, y una de las mejores maneras de aprender es enseñar a los demás.


Intrapersonal
Crear alumnos y alumnas autónomos tratando de guiarles hacia las respuestas y no dárselas hechas. Por ejemplo, respondiendo con preguntas a las suyas. P.e. ¿Tú qué crees? ¿piensas que eso es lógico? ¿si compras puedes tener más dinero después?
Estimulémosle para que reflexione, activamente sobre los procesos que ha seguido para conseguir lo que ha conseguido.
Otra oportunidad es ese tipo de prueba que se hace al final de un tema para evaluar lo bien que han hecho las cosas los alumnos. En vez de dejarlo tal cual (una nota, un porcentaje, una puntuación, una media), analicemos un poco más y dediquemos cierto tiempo a valorar cómo han hecho las cosas. Esto nos dará también ocasión de evaluarnos, como profesores, y estimularnos a reflexionar sobre nuestra práctica y mejorarla. Preguntemos al grupo qué partes aprendieron de forma más rápida y por qué.
¿Qué hicimos para ayudarles a aprender? ¿Obstaculizó su aprendizaje algo de lo que hicimos? ¿Cómo creen que podríamos mejorar la explicación que hicimos de ese tema la próxima vez que vayamos a explicarlo?


Visual/espacial
Aprender mapas, pósteres, redes de conocimientos, colorear, rotuladores, símbolos, iconos, visualización, exposiciones instructivas.
Se ha de trabajar la memoria visual de las imágenes, más que de las palabras, a través de la utilización de colores para resaltar lo más importante. El rotulador, puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, y, sin embargo, pocas son las escuelas que fomentan que sus alumnos los utilicen de forma activa.

Corporal/física
Juegos de simulación, hacer maquetas, movimiento, actuar, ejercicios prácticos, personificar el aprendizaje, pasear por el aprendizaje, cortar y pagar rompecabezas, resolverlos, gimnasia cerebral.
El descanso también es muy importante, ante periodos prolongados de trabajo, debemos descansar al menos cada hora, para estirar los músculos, andar y despejarse un poco.

Musical
Yo aconsejo escuchar música a un volumen bajo mientras se trabaja, siempre y cuando no distraiga a los discentes de la tarea que tienen que realizar, ya que como es sabido, en el aprendizaje y la motivación, la variedad es la palabra clave. El silencio es necesario en el aula de la misma forma que hay alumnos y alumnas  en clase que trabajan mejor  con la música, ya que para ellos es un elemento motivador excelente.

Verbal/lingüística
Debates, cuentos, exposiciones orales, poemas, ensayos, juegos de palabras, sinónimos y antónimos, rimas, anuncios radiofónicos, eslóganes para camisetas, pósteres comerciales, discursos, diarios.


Naturalista
Adentrarse en el entorno para aprender, buscar relaciones con la naturaleza, clasificar en familias y en formas matemáticas la naturaleza.
                Ante todo, se debe enseñar lo que se sabe, pero no debemos dejar de enseñar aquello que un niño o niña deba aprender simplemente porque a nosotros no nos “agrade” esa asignatura, ya que una de las principales ideas en que se asienta el trabajo con la inteligencia múltiple es enseñar al niño en su conjunto, y no sólo a una parte limitada de su potencial. Hay que enseñar de manera globalizada, y no sólo una parte o distintas partes de lo amplio y hermoso que es el mundo de la enseñanza.
 El implicar al alumnado para que “enseñe” al resto de la clase sus “habilidades” en unas determinadas tareas, tiene tres grandes ventajas:

1. Ofrece al alumno la oportunidad de demostrar al profesor lo que sabe hacer y, al hacerlo, puede cambiar las expectativas de éste. Y cuando han cambiado las expectativas, puede ocurrir cualquier cosa.
2. Ofrece a los niños la oportunidad de demostrar a sus compañeros lo que saben hacer. De esta forma, un alumno que quizá nunca tiene posibilidad de ser “parte del equipo” en clase de ciencias, por ejemplo, ahora tiene la oportunidad de vivir la integración social porque la tarea ahora consiste en hacer una canción rap en ciencias y a él se le da bien la música.
3. Ofrece a los alumnos la oportunidad de demostrarse a sí mismos lo que saben hacer.
Esto no puede tener más que un efecto positivo en la autoestima, con todas las recompensas que ello conlleva.
Se debe de tratar enseñar de manera que en nuestro alumnado se de un aprendizaje funcional, es decir, que los niños y niñas vean que lo que están aprendiendo les va a ser útil en la vida real y no se va a quedar dentro de las cuatro paredes del aula o circunscrito al ámbito escolar.
Lo que hace que la mayor parte del aprendizaje escolar sea tedioso e irrelevante es la forma en que se somete a los niños y niñas a unas asignaturas elaboradas de manera artificial que no se corresponden con la realidad que viven en su sociedad. Einstein decía acerca de una de las diferencias entre aprendizaje y enseñanza: Aprender equivale a experiencia. Todo lo demás no es más que información.
Enseñamos, los niños intentan aprender, lo olvidan, nos frustramos, se desaniman y de esta manera la motivación de todos se resiente. Esto es lo que tenemos que tratar de evitar.


Aristóteles decía: Somos lo que hacemos de forma repetida. La excelencia, pues, no es un acto, sino un hábito.

Haciéndome eco de lo que se dice en el libro5:

Motivar para aprender en el aula: Las siete claves de la motivación escolar
Ian GILBERT. Col. Paidós Educador, 178. Ed. Paidós. Barcelona, 2005

“La enseñanza tiene que ver con las relaciones. Si son buenas, serán los alumnos quienes se nos acerquen aunque hayan de saltar por un aro de fuego. Si son malas, tal vez la situación sea la inversa.
Si el profesor entra con la cara larga o inexpresiva, la enseñan a y el aprendizaje se verán afectados negativamente durante el resto del día.

• Dediquemos tiempo a establecer relaciones con los alumnos.
• Sonriamos y demos la imagen de que deseamos estar ahí.
• Seamos nosotros mismos en el aula.
• Conectemos con la motivación que los alumnos ya tienen.
• Ayudémosles a comprender los efectos que las personas con las que se juntan producen en ellos.
• Cuidemos el lenguaje. Evitemos los tópicos del profesor.
• Sirvamos de modelo de que nos divertimos y asumimos riesgos.
• Utilicemos el modelo de “contenerse, entretener y explicar”.
• Integremos diversas emociones positivas.
• Recurramos a la curiosidad activa del alumno.
• De vez en cuando, incluyamos cosas que el alumno ni siquiera podía imaginar.
• Asegurémonos de que hacemos cuanto podemos para desarrollar y mantener unos elevados niveles de esperanza.
• Pensemos qué podemos hacer para ayudar también a nuestra comunidad a mantener la esperanza.
• Ofrezcamos oportunidades para que todos puedan destacar en clase, por ejemplo las sesiones de lluvias de ideas.
• Asegurémonos de que nuestra escuela tiene una “visión” y de que todos saben cuál es.
• Enseñemos al “corazón y la mente”, además de al cerebro, de todos nuestros alumnos.”


Hay que partir del propio nivel de motivación que el niño o niña trae del ámbito familiar y de su nivel de desarrollo.

A continuación detallaré algunas de las estrategias que he seguido en mi carrera como docente para tener motivados a mis alumnos y alumnas en su camino hacia el aprendizaje:

-          Trabajar de forma activa. Una actividad que se puede hacer con todos los alumnos es El Libro Viajero, un libro que tiene hojas en blanco y que ellos tienen que ir rellenando junto con la ayuda de sus padres, abuelos, hermanos, etc…, poniendo fotos de momentos importantes, gustos, aficiones, colores y comidas favoritas, poesías, canciones y todo aquello que les gusten en un número determinado de páginas. Con esta actividad se trabajan valores como el trabajo en familia, la cooperación, la solidaridad, el compañerismo…, y es una actividad que motiva, ya que cuando entregan el libro con sus páginas rellenas, el o la alumna es el centro de atención de la clase ese día y así, todos los que participan se sienten el o la más importante al menos por un día.




Foto de portada de “El libro viajero”. Alumnos de 3ºC de Primaria del Colegio  Platero, Las Chapas, curso 08/09


-          Empezar utilizando un lenguaje sencillo, claro y estructurado, para que el alumnado  entienda lo que se le dice, para progresivamente ir introduciendo nuevos términos y ampliar el vocabulario. Por ejemplo empezar con palabras que los alumnos conozcan y poco a poco ir introduciendo sinónimos, antónimos, palabras polisémicas, etc… Se puede hablar de dibujos que ellos conozcan, hacer charlas sobre sus aficiones, deportes preferidos, grupos de música, etc…
-          Usar materiales manipulativos que favorezcan el aprendizaje divertido y variado. Por ejemplo en las actividades de peso, longitudes y medidas,  utilizar, balanzas, metros, botellas, vasos, así como realizar salidas al patio para que tengan contacto con materiales naturales.
-          Transmitir a los niños y niñas la idea de funcionalidad de todas las actividades. Para ello las fuentes que provoquen las actividades deben estar íntimamente relacionadas con la vida, intereses, exigencias y experiencias del alumnado.
-          Proporcionar situaciones de aprendizaje que tengan sentido para ellos y resulten motivadores, como por ejemplo hacer salidas para que comprueben in situ como son los materiales y se motiven saliendo de la rutina del aula o realizar ellos mismos las figuras geométricas con papel, cartulinas o palillos y plastilina.



Trabajos realizados por alumnos y alumnas de 3º C del Colegio Platero, Las Chapas, curso 08/09



-          Promover el aprendizaje socializado y de ayuda entre ellos y ellas, a través de trabajos en grupo. Los grupos serán diferentes cada vez para facilitar el aprendizaje entre iguales, la cooperación y el trabajo colaborativo, la cohesión del grupo, el trabajo por proyectos, la atención a la diversidad, la pertenencia al centro, la mediación en conflictos y la relación con el entorno y con los servicios de la comunidad.
La diversidad de agrupamientos proporciona una mejor explotación de las actividades escolares y constituye un instrumento de adecuación metodológica a las necesidades de los alumnos.




Trabajo realizado por un grupo de alumnos y alumnas de 3º C del Colegio Platero, Las Chapas, curso 08/09


-          Fomentar y contribuir a desarrollar los aspectos afectivos, escuchándoles en sus demandas y necesidades a través de asambleas o espacios semanales dedicados a que hablen y cuenten sus cosas trabajando así la expresión oral, haciendo que mantengan el turno de palabra, a través de levantar la mano.
-          Implicarse cuando no trabajen para intervenir pedagógicamente.
-          Crear alumnos y alumnas autónomos tratando de guiarles hacia las respuestas y no dárselas hechas. Por ejemplo, respondiendo con preguntas a las suyas. P.e. ¿Tú qué crees? ¿piensas que eso es lógico? ¿si compras puedes tener más dinero después?
-          Uso de una tabla de puntos rojos y verdes, para premiar a los que mejor comportamiento tengan, más trabajen y más se esfuercen, partiendo siempre de su nivel inicial y no con respecto al resto de la clase.



-          Ofrecer una imagen real de buena relación con las familias realizando tres reuniones al año con todas y las que sean necesarias con cada padre o madre, ya sea a petición de los padres o por petición del tutor




BIBLIOGRAFÍA

Libros

GILBERT, Ian. “Motivar para aprender en el aula: las siete claves de la motivación escolar”. Col. Paidós Educador, 178. Ed. Paidós. Barcelona, 2005.

VV.AA, “Psicología de la educación para profesores”.  Departamento de psicología evolutiva y de la educación. Universidad de Málaga, 1992.

ALONSO TAPIA, J.  “Motivar para el aprendizaje”, Edebé, Barcelona. Cap. 1 y 2, 1997.


PÁGINAS WEB


NOTAS

  1. Enciclopedia virtual wikipedia.
  2. Dadamia, 2001. Cerda, 2000.
  3. Daily Telegraph
  4. Practical Modern Basketball.
Motivar para aprender en el aula: Las siete claves de la motivación escolar. Ian GILBERT. Col. Paidós Educador, 178. Ed. Paidós. Barcelona, 2

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